Algunos me calificarán de localista otros de confiado. Lo cierto es que en el fútbol, existen los que juegan bien y los que juegan mal. En estos momentos, La selección de Panamá es un poco mejor que el equipo salvadoreño.
La guerra sicológica empezó en el mismo instante que El Salvador sabía que su rival sería Panamá. Pero hay que aclarar que esa guerra ha venido de las dos partes. Cuando digo de las dos partes, me refiero al técnico del onceno nacional Alexandre Guimaraes y de El Salvador, Carlos De Los Cobos.
Ha sido un juego en el que lamentablemente los periodistas hemos sido utilizados, pero esa es harina de otro costal.
Los partidos del próximo 15 y 22 de junio se plantearán de formas. No hay otra.... La selección de Panamá jugará de local. Eso implica que obligatoriamente saldrá a buscar el partido con todo lo mejor que tenga. Es decir, hasta con tres atacantes.
El Salvador, por su parte, apostará a defenderse y tratar de contragolpear con lo que se pueda. Así se jugará la primera parte de esta batalla.
Al poner en la balanza lo que tiene uno y otro equipo, Panamá tiene una leve ventaja en el ataque y una defensa fuerte, pero que en los momentos cruciales se duerme, por lo que el trabajo de los volantes de contención sera muy importante.
En el ataque, Panamá cuenta con una jugadores que si bien es cierto no son tan cotizados en el mercado internacional, si son importantes en los equipos donde juegan a nivel internacional. Nos referimos a Blas Pérez de Los Tigres de la UANL, José Luis Garcés del CSKA de Bulgaria y Luis Tejada que está quemando la Liga de Colombia.
Los panameños deben salir del estadio Rod Carew ( un estadio de béisbol habilitado para el fútbol), con una venjtaja de al menos tres goles. Los salvadoreños saldrían triunfantes de Panamá, si logran un empate o pierden por la mínima diferencia.
El Salvador tiene un jugador con una excelente calidad como Quintanilla. El partido de vuelta en el estadio Cuscatlán, también tendrá su libreto.
Si Panamá llega a El Salvador con una ventaja de tres goles, podrá manejar el partido y aprovechar a un onceno salvadoreño que jugará totalmente abierto para contrarrestar esa desventaja.
Pero ojo, si el oncneo nacional, llega con un empate o una ventaja de un solo gol, deberá aguantar una presión enorme de los salvadoreños, que buscarán por todos los medios de remontar el marcador. Allí, jugará un papel fundamental la experiencia.
La mayoria de los jugadores de la selección nacional militan en el exterior y ya saben manejar partidos con presión. Pero, una cosa es jugar por puntos y otra jugar una serie en donde si te rindes quedas eliminado.